CIENCIA DE LA POLÍTICA

La ciencia del poder y el arte de gobernar

En busca de los nuevos ciudadanos y electores

Acaso uno de los cambios más profundos y, a la vez, menos notorios que ha experimentado la política en la época de la globalización y de la modernidad, es paulatina desaparición del ciudadano “tipo tradicional” propio del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.

Desapareece la política de masas, basada en grandes relatos ideológicos, en multitudes masivas, en movilizaciones multitudinarias y en aparatos partidarios estructurados,  y aparece la política de las multitudes inteligentes, centrada en el individuo, en los liderazgos, en coaliciones políticas de geometría variable, en dispositivos de “efectos de pantalla”, en costosos diseños de marketing y en estrategias comunicacionales intensivas.

¿Estamos asistiendo a una suerte de despolitización de la política?

EL CIUDADANO QUE TODOS QUIEREN SER

La política, las instituciones y hasta los textos constitucionales y legales característicos del siglo XX,  se construyeron sobre la base del concepto de un ciudadano consciente, informado y protagonista de sus derechos y deberes.  Este “ciudadano modelo” se inscribe en la lógica del Contrato Social de Rousseau que, en el siglo XVIII auguraba las grandes revoluciones nacionalistas que formarían los primeros Estados modernos. La lógica y la doctrina  clásica de la representación, como fundamento de las democracias modernas, se encuentra en la base de esta concepción del ciudadano ilustrado.

Veamos el asunto desde el punto de vista histórico en el caso de Chile.

 La Declaración de la Independencia de Chile (1818) o el sermón de Camilo Henríquez en el Tedeum  de inauguración del primer Congreso Nacional, el 4 de julio de 1811, y las grandes Constituciones chilenas, de 1818, 1833 o de 1925, sin contar con la actual, son construcciones políticas e intelectuales realizadas sobre la base teórica de la premisa que supone la existencia de un ciudadano dotado y consciente de sus derechos y sus deberes, de un ciudadano involucrado y protagonista activo de la vida social y política.

En el presente sin embargo, fuerza es de comprobar que el concepto mismo de ciudadano antes descrito, o adolece de errores conceptuales de base o se trata de una ficción intelectual y jurídica que no se corresponde con la realidad.

Es cierto también que asistimos a la emergencia de nuevas formas de ciudadanía, relacionadas con la pertenencia territorial y las identidades regional, étnica, religiosa y local, con las preferencias sexuales, de manera que el ser ciudadano hoy resulta una definición mucho mas compleja y menos asociada a determinadas adscripciones políticas e ideológicas.  

Tres fenómenos acusan este cambio en la condición ciudadana: uno de ellos es la mercantilización de las prácticas políticas (hoy todo depende del dinero y de la capacidad económica del actor político para acceder a los bienes y servicios de la Política), de manera que la política se ha convertido en un mercado; otro, es la profesionalización de la actividad política (hoy un número creciente de individuos viven literalmente de la actividad política a la que se dedican a tiempo completo, lo que es imposible para los demás ciudadanos), y el otro es la personalización de los atributos electorales (de manera que el elector parece preferir ciertas cualidades indivduales del postulante, antes que sus propuestas y proyectos). 

El problema además se complejiza dada la mediatización de la política, es decir, la transformación casi total de las actividades políticas y partidarias en recursos, soportes y herramientas mediáticas, en mensajes y en significados comunicacionales.    La política deviene así más un proceso de construcción y descontrucción de imagenes, en un espacio público controlado y regulado por los medios, antes que una instancia de debate e intercambio de estrategias y posturas programáticas.  El dialogo político se convierte en monólogo comunicacional, en que los políticos se interpelan y se transmiten señales y mensajes (guiños…) entre sí. 

Un ciudadano escribía la siguiente metáfora sobre este aspecto: “la diferencia entre los políticos y nosotros los ciudadanos, es que nosotros pasamos gran parte del tiempo hablando de ellos, pero ellos no hablan casi nunca de nosotros…

El ciudadano así termina aplastado  y cada vez mas lejano y ausente ante una política de rasgos mercantiles, mediatizada,  ejercida por políticos profesionales que cuidan y desarollan su imagen como atributos en competencia.

Si a estos elementos se agrega la notoria despolitización de las prácticas sociales y el deterioro de la legitimidad de la política y la clase política, resulta una ciudadanía paradojalmente menos politizada e incluso despolitizada. ¿Podemos llegar así a una política despolitizada y a una ciudadanía desciudadanizada?

¿CIUDADANOS, ELECTORES … O CONSUMIDORES?

Es altamente probable entonces que el elector promedio, como lo han confirmado numerosos estudios sociológicos, vota hoy preferentemente según el conjunto de atributos percibidos en los candidatos, atributos personales, de liderazgo y de habilidades y competencias estimadas respecto del cargo que deberán desempeñar, y no por las condiciones de proyecto, contenido del programa o formulaciones ideológicas que sustentan tales candidaturas.

No hay que olvidar aquí que esos atributos percibidos en los candidatos son modelados comunicacionalmente, es decir, pueden ser el resultado de procesos comunicacionales de construcción (o de destrucción) de imagen.

Cada ciudadano tiene y asume lo que podríamos llamar un “núcleo duro de creencias y preferencias políticas” (más o menos coherentes consigo mismo), que se descifra en su historial de voto anterior (en su “biografía político-electoral”), pero además mientras menos informado y menos consciente sea de los asuntos públicos, ese ciudadano podrá  dar mayor importancia a los rasgos visibles y perceptibles del candidato.  Hay que considerar además que el elector-ciudadano a lo largo del proceso político cotidiano, se forma una serie de percepciones respecto de la política y los políticos, percepciones que poseen un efecto acumulativo en el tiempo. 

La gran mayoría de los ciudadanos hoy no votan según o a partir de determinadas opciones de orden ideológico, aunque todos poseen una cierta base ideológica de creencias políticas y preferencias. La tendencia general indica que el componente ideológico de la decisíón electoral en ciudadanos relativamente poco informados y poco involucrados en los procesos sociales y políticos, es uno de los factores entre varios otros, a la hora de inclinar su preferencia.

Ha desaparecido la política de masas, la política de los partidos políticos como aparatos de representación unica y exclusiva de las creencias políticas de los ciudadanos, la política de las instituciones construidas desde las instituciones.  Los procesos electorales giran en torno a figuras individuales e individualizadas, a dispositivos comunicacionales estratégicos (apoyados por la concentración de la propiedad y la gestión de los medios de comunicación),  a estrategias de marketing electoral capaces de auscultar preferencias, deseos, aspiraciones, sueños, utopías e intenciones individuales, para convertirlas en objetos comunicacionales de potenciación de cada candidato.   No es que los electores dicen lo que quieren y los candidatos escuchan: es que los candidatos dicen lo que los electores quieren oir.

En la época de la globalización de las comunicaciones y de las multitudes inteligentes, resulta cada vez más evidente que la decisión electoral del ciudadano de hoy, por lo tanto,  intervienen entonces factores tan diversos como la mayor o menor cercanía (o rechazo) que le producen los candidatos, los atributos más o menos favorables que percibe en ellos, las percepciones anteriores acumuladas que tiene respecto de la política y los políticos, el impacto de los medios de comunicación y las campañas sobre sus preferencias (o en la reafirmación de sus creencias anteriores), el grado de conocimiento (y/0 proximidad) que presentan los candidatos respecto de sus propias creencias.

Manuel Luis Rodríguez U.

PARA SABER MAS:

Bourdieu; P.: SOBRE LA TELEVISION.  Barcelona, 1997.  Ediciones Anagrama.

Castells, M., Ramonet, I. y otros: LA NUEVA COMUNICACION. Santiago, 2006.  Ediciones de Le Monde Diplomatique.

Gauthier, G.: COMUNICACION Y POLITICA.  Barcelona, 1998.  GEDISA Editores.

Gerstlé, J.: LA COMUNICACION POLÍTICA.  Santiago, 2005. Ediciones LOM.

KAS: SOCIEDAD Y COMUNICACION: EN MEDIO DE LOS MEDIOS. Santiago, 1999.  Konrad Adenauer Stiftung.

Moulian, T.: DE LA POLITICA LETRADA A LA POLÍTICA ANALFABETA. Santiago, 2004.  Ediciones LOM.

Perriault, J.: LAS MAQUINAS DE COMUNICAR.  Barcelona, 2000.  GEDISA Editores.

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Una versión completa de este ensayo, se encuentra en nuestro weblog PARADIGMAS,  que se puede acceder directamente en http://paradigmas.blog.com

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Un presidencialismo con rasgos parlamentaristas

Cualquiera sea el futuro Presidente de la República, a partir del 11 de marzo de 2010 el nuevo gobernante enfrentará un escenario político-institucional nuevo: el de un Congreso Nacional mucho más diverso e ingobernable.

Uno de los componentes esenciales de la gobernabilidad que ha mostrado el sistema político chileno desde 1990 en adelante, a pesar de un Constitución Política rígida, de un sistema electoral anticuado, excluyente  e inmovilizado y de la existencia mas o menos estable de dos coaliciones políticas mimetizadas por la política de los consensos, es que el Gobierno (en este caso de la Concertación), había contado o con mayoría suficiente en una de las dos cámaras legislativas (en la Cámara de Diputados) o con la posibilidad cierta de alcanzar acuerdos  con la derecha política.

La gobernabilidad del actual período de esta interminable transición democrática, venía asegurada porque había un Poder Legislativo en casi perfecta sintonía con el programa presidencial que aplicaba el Ejecutivo (sin olvidar que los propios programas presidenciales de ambas coaliciones -en 2000 y en 2005- tenían más similitudes que diferencias). 

Pero, todo “paraíso” tiene una puerta de salida…

DEL EQUILIBRIO ESTABLE AL EQUILIBRIO INESTABLE

Ese esquema de “equilibrio estable” -basado en el entendimiento básico entre las dos coaliciones políticas sistémicas-  se rompió gradualmente desde 2005 en adelante, con los sucesivos desgajamientos de parlamentarios desde las filas de la Concertación y algunos de la Alianza, dando forma a un esquema de “equilibrio inestable” en que el Gobierno ha tenido que negociar con más de una bancada parlamentaria, para lograr salir adelante con sus proyectos de ley.  

La “desgobernabilidad” de la Concertación en el plano legislativo, no le impidió seguir negociando proyectos claves de su programa presidencial con la alianza de derecha (AUGE, Ley General de Educación, Ley de Pesca…) simplemente por que estaba allí para lograr acuerdos y porque esas nuevas leyes no cuestionaban el poder económico de la derecha, pero abrió el abanico de los apetitos y de las ”agendas personales“, le hizo perder la mesa de la Cámara de Diputados y del Senado a manos de parlamentarios de derecha y deja abierto un escenario distinto para el próximo período legislativo.

DE UN PRESIDENCIALISMO A SECAS A UN PRESIDENCIALISMO PARLAMENTARISTA

No es solamente que la Concertación y la Alianza no puedan garantizar que sus propios diputados y senadores sean leales seguidores de las propuestas legislativas del Ejecutivo (en una democracia en serio, los parlamentarios no son entes serviles, sino legisladores que responden a sus electorados y a muchos otros intereses), sino sobre todo se pone de manifiesto que en el marco de un presidencialismo absoluto y centralizado -como el que mantiene la Constitución de 1980- asistimos en el Chile de hoy a nuevos aires de fronda parlamentaria en los que la Cámara o el Senado pueden negarle un item del Presupuesto al Gobierno para hacer presión en favor de ciertas demandas sociales o ls bancadas en sí mismas no aseguran fidelidad ni unanimidad de sus propios parlamentarios.

Creemos que este escenario de presidencialismo con rasgos parlamentaristas se va a acentuar entre el 2010 y el 2014, con un Congreso Nacional en el que habrán 3, 4 ó 5 bancadas parlamentarias distintas y donde, por lo tanto, la obtención de mayorías legislativas suficientes será más arduo y complejo.  

Estará dado entonces, como ya se ha sugerido en los años recientes, un cuadro político en que el Congreso Nacional podrá hacer un uso más intensivo de las acusaciones constitucionales y de las interpelaciones, para poner en entredicho la política presidencial y sus ministros.  Ya la Alianza por Chile ha dado un par de “lecciones notables” en esta materia, de manera que en un Gobierno de Frei Ruiz Tagle con mayoría aliancista en la Cámara, o en un gobierno de Piñera con mayoría concertacionista en el Congreso, el uso de las interpelaciones y acusaciones será parte habitual del arsenal de esta guerra larvada entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. 

Es posible incluso afirmar que, según quién gane la elección presidencial en 2010, la “coalición perdedora podría atrincherarse” en el Congreso para frenar los impetus del Ejecutivo y jugar su propia política con miras a la elección presidencial de 2o14, bajo la lógica del “equilibrio de los poderes”, el clásico y estadounidense “check and balance”.

 ¿Volveremos al activo e inestable juego de bancadas parlamentarias, como en los tiempos del parlamentarismo (1891 – 1925), ahora entre “bancadas de geometría variable” de los conservadores, liberales, aliancistas, discolos, concertacionistas, independientes, neoliberales, reformistas, ecologistas, izquierdistas, progresistas, indigenistas, regionalistas, comunistas, post-concertacionistas, socialistas disidentes…?

Bienvenidos al nuevo caleidoscopio parlamentario.

Manuel Luis Rodríguez U.

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Modernización del Ministerio de Defensa en Chile: insuficiente y limitada

El Congreso Nacional de Chile avanza hacia la aprobación de un proyecto de ley de modernización del Ministerio de Defensa.  El resultado es absolutamente insuficiente, si se analiza a la luz de la distancia entre lo que el país necesita en materia de institucionalidad de la Defensa y lo que queda del proyecto en trámite.

En lo fundamental el proyecto establece que la conducción de la defensa corresponde al Presidente de la República, y que el Ministerio de Defensa es el órgano superior de colaboración del Primer Mandatario en las funciones de Gobierno y de administración en este ámbito.

En una situación de guerra externa, el Mandatario activa una organización operativa del mando, encabezada por el Jefe del Estado Mayor Conjunto, que se hará cargo de las fuerzas chilenas que se asignen a las operaciones militares.

También se explicita que la Junta de Comandantes en Jefe será el más alto organismo asesor del ministro de Defensa Nacional en asuntos de interés de las Fuerzas Armadas y contempla un rediseño del esquema de las subsecretarías, para lo cual se propone terminar con las subsecretarías de Guerra, de Marina y de Aviación, conjuntamente con la Dirección Administrativa.

En su reemplazo, se crean las subsecretarías de Defensa y para las Fuerzas Armadas, estableciéndose claramente las funciones de ambas.

Pero, los cambios esenciales y estructurales que requiere la Defensa Nacional, no han sido implementados con este proyecto de ley. En la Defensa Nacional se requiere de transformaciones, por ejemplo, en el estatuto jurídico de la Justicia Militar, en materia de profesionalización de las Fuerzas Armadas, en la transformacíón de los contenidos pedagógicos que se imparten en las escuelas militares, en las atribuciones legislativas necesarias para que el Congreso Nacional ejerza un efectivo control y supervisión sobre los presupuestos de la defensa, en la creación de una institucionalidad eficiente y transparente como sistema de adquisiciones de equipamiento y armamento para las instituciones de la Defensa. 

Manuel Luis Rodríguez U.

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Ciudadanía y Ciencia Política en los inicios del siglo XXI

PRESENTACION

 Este ensayo aborda y propone un enfoque politológico innovador que pretende dar cuenta de los cambios sociales y culturales que han ocurrido en nuestra sociedad, y reenfoca el objeto de la Ciencia Política, a partir de la ciudadanía como sujeto esencial y fundacional del sistema político e institucional.

 Punta Arenas – Magallanes, agosto de 2009.

 Manuel Luis Rodríguez U.

 LOS OBJETOS INSTITUCIONALES DE LA CIENCIA POLÍTICA

 La ciencia política ha construido sus categorías de análisis y sus definiciones conceptuales sobre la base de los procesos, instituciones y sistemas desde los cuales se ejerce el poder político.  Es necesario reconocer que el fundamento epistemológico de la Ciencia Política en el siglo XX y en sus orígenes en el siglo XIX, ha sido el poder y la política como edificios institucionales en los que se organiza.

 Las distintas escuelas de pensamiento que han dado forma a nuestra disciplina, han elaborado conceptualizaciones en las que la política y el poder político comienza y se establece bajo la forma de instituciones y estructuras.  El sujeto del ciudadano subyace en todas las grandes elaboraciones políticas de la Antigüedad y de la Edad Media, pero no aparece hasta después del Renacimiento, cuando Maquiavelo y los realistas italianos y franceses descubren el Estado como orden político al cual se sujetan los individuos para realizar sus fines e intereses. 

Una Ciencia Política de las instituciones

 

Jean Leca afirma que “el universo político releva de un tipo de relaciones y no de ciertos hechos.  El problema fundamental es entonces apreciar la densidad de lo político que se puede encontrar en una relación social para devenir una relación política.” ([1])  A contrapelo de esta concepción, la ciencia politológica pudo desarrollar a lo largo del siglo XX un dominio de tópicos, un campo semántico y un espacio de reflexión e investigación –propios de su madurez como disciplina distinta de las demás Ciencias Sociales- que incluyen el poder, el Estado, la acción gubernamental, la estructuras, las fuerzas e intereses, las ideas y las aspiraciones, y las relaciones políticas.

 Pero volvamos al ciudadano.

 El tópico del ciudadano aparece sin embargo en la reflexión política de la Modernidad, a partir de la revolución americana y la revolución francesa (a fines del siglo XVIII), como una ficción jurídica y política radicada en un individuo libre, consciente y racional, dotado de ciertos derechos y sobre el cual recae la soberanía de la nación.

 Las grandes revoluciones del siglo  XIX que derribaron los imperios coloniales, sin embargo, vinieron a ocasionar en las clases dominantes un terror pánico frente a las masas ciudadanas, ante esas temibles multitudes de ciudadanos en camino de exigir sus derechos y de materializar su nueva conciencia de  hombres libres.  Las repúblicas censitarias y las repúblicas oligárquicas del siglo XIX e inicios del siglo XX fueron el resultado del choque social y político entre las nuevas formas de ciudadanías y los viejos sistemas de poder político y dominación económica y social.

 La Ciencia Política entonces –aun en proceso de construcción conceptual- solo podía dar cuenta de un orden político (burgués esencialmente) contra el cual chocaban una y otra vez las masas ciudadanas, como un edificio político amenazado por una ciudadanía a la cual aun no se le reconocía su condición fundante, deliberante y constituyente.

 Este enfoque ha dado como resultado una Ciencia Política cuyo edificio conceptual (como la incierta imagen platónica en el fondo de la caverna) refleja el edificio institucional de la política que estudia, dejando de lado u olvidando la base de esa construcción que son los ciudadanos.  Esta parece haber sido una Ciencia Política construida a imagen y semejanza del orden político existente, pero visto desde la perspectiva óptica de las instituciones y las estructuras en las que se articula, pero no desde el ciudadano y desde la ciudadanía en cuyos fundamentos se supone debiera estar.

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Autonomías regionales y nueva Constitución

PROLOGO

La problemática regional vuelve cada cierto tiempo a la agenda política en Chile.  Durante la década de los años noventa la cuestión regional estaba asociada a las tareas pendientes de la democratización, mientras hoy el problema resurge en relación con la calidad de la democracia y de la gestión pública.

Un problema estructural afecta a este Estado unitario.

No sabemos si en el futuro, los poderes centrales gobernados por la actual oligarquía política, empresarial y partidista chilena, serán capaces de cuestionar este Estado centralista y unitario, y de poner en marcha una reforma profunda al sistema político chileno, en orden a modificar a fondo la relación entre la capital y las regiones.   Este ensayo -elaborado como una contribución intelectual y desde la perspectiva de la Ciencia Política- pretende poner en discusión una problemática que se hace cada vez más amplia y significativa en l sociedad chilena, a la vez que sugerir algunas líneas de reflexión que permitan avanzar en la transformación de la relación Estado-Regiones en Chile.

Ello pudiera ser posible en un futuro mediato, a partir de la premisa conceptual que las regiones -en su diversidad económica y cultural al interior del Estado nacional- no pueden seguir siendo gobernadas desde una mega-capital política y administrativa que se desborda a sí misma, y de que esa capital no puede sustituir las capacidades y las potencialidades de las regiones y comunas que las componen.   No se trata de subrayar las diferencias, para enfatizar la necesidad de autonomía, sino de poner de entender y conceptualizar el Estado desde la perspectiva de sus regiones, y de la posibilidad de reforzar la unidad del Estado a partir del fortalecimiento de las identidades, las instituciones y la autonomía de las regiones que lo componen e integran.

Este análisis lo hacemos, por cierto, desde la perspectiva de la realidad política e institucional de la región de Magallanes, en la zona austral de la Patagonia.

Hablamos entonces de lo que podría denominarse una reingeniería política e institucional completa, que involucre a las regiones de este país.   El problema no es más o menos regiones, ni cuantas regiones dentro del Estado unitario chileno; la cuestión esencial es cómo se relacionan el Estado central con las regiones, en una época de mundialización de los intercambios, de relativización de las fronteras y las soberanías tradicionales, y de cuestionamiento ciudadano frente al centralismo asfixiante de la capital. 

Si el debate sobre el cambio del sistema político comenzó o se va a manifestar durante la campaña presidencial y parlamentaria del 2009, lo importante es que las regiones y las comunas, pongan en la agenda política, el estatuto jurídico, político e institucional que deberían tener las regiones en el futuro marco constitucional. Las grandes tareas político-institucionales pendientes en el Estado de Chile siguen siendo hoy, en los umbrales del segundo decenio del siglo xxi, la modernización de la gestión pública, la regionalización y autonomización de las regiones, el cambio de Constitución y de régimen político.

Al mismo tiempo mientras se debate en el Congreso Nacional una reforma  parcial de manera que puedan ser elegibles por votación popular los Consejeros Regionales, es necesario poner dicho cambio en un contexto político e institucional mayor: la elección popular de los Consejeros Regionales debe ir acompañada de cambios institucionales profundos al sistema de gobierno de las regiones y comunas.

Punta Arenas – Magallanes, octubre de 2008.

Manuel Luis Rodríguez U.

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Inteligencia y seguridad en los inicios del siglo xxi

Una seria polémica atraviesa hoy las relaciones diplomáticas y de seguridad entre Peru y Chile.

El descubrimiento de una supuesta red de obtención de información de inteligencia en la Fuerza Aerea del Perú, eventualmente en beneficio del Estado de Chile, ha sido aprovechado como un incidente magnificado por la prensa limeña en un contexto en que una demanda fronteriza y territorial peruana se encuentra pendiente de resolución en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.  Aquí caminamos en el impredecible terreno de los “supuestos”… un supuesto espía, operando en una supuesta red, entregando supuestamente información estratégica…

Chile y Perú disponen de una frontera territorial y marítima definida por tratados, pero además, han construido amplias relaciones económicas y comerciales, que reportan sin duda alguna enormes ganancias a los empresarios chilenos instalados en Peru, de manera que existe un clima de estabilidad diplomática y política que hace posible el atractivo de venir a radicarse a Chile para un número creciente de ciudadanos peruanos. 

¿A quién sirve entonces este conflicto diplomático, con visos de artilugio mediático inventado y autoreferente?   El canciller peruano afirma hoy en una radioemisora chilena que “se ha estado espiando en favor de Chile, aparentemente…”.  ¿Puede un canciller de un país serio, hacer una afirmación tan tajante como la transcrita, para agregar enseguida ”…aparentemente…”?   ¿O se trata de crear un clima de tensión artificial con vistas a la demanda marítima en La Haya?

¿A esto podemos llamarle “relaciones diplomáticas inteligentes”?

¿Cuanto hay de cierto y cuánto hay de escandalo mediático atizado por una política diplomática de retórica de alto volúmen por parte del Peru?  ¿Se trata en realidad de un incidente mediático exacerbado por la diplomacia peruana, o estamos en presencia de un incidente diplomático agitado deliberadamente a través de la prensa?   Si ni siquiera la justicia peruana ha emitido un fallo resolutorio sobre este caso, ¿cuánto hay allí de montaje comunicacional y cuánto de hechos realmente probados y verificados? 

El escenario político interno de impopularidad que rodea al presidente García no es el más halagueño: como consecuencia del manejo económico equívoco y de la tensión social originada por el desempleo, Perú vive actualmente una situación de conflicto social y político.  La sospechosa maniobra mediática del supuesto caso de espionaje chileno, coincidente por lo demás con un similar caso de espionaje entre Peru y Ecuador, ocurrido hace un par de años atrás.

Analizando los hechos en su dura realidad, cabe preguntarse… ¿un sargento con acceso a grandes “secretos estratégicos de Estado”…?   ¿Tan artesanal es la seguridad nacional peruana?

Lo que resulta claro hasta hoy es que los Estados y sobre todo los Estados limítrofes necesitan recoger información y producir inteligencia para precaverse de riesgos y amenazas a su seguridad, sobre todo cuando las respectivas hipótesis de conflicto con las que operan históricamente las instituciones militares conciernen precisamente al otro Estado en cuestión.  

La función de inteligencia en los Estados modernos (que no es aquella chapucería brutal que usaban los militares en tiempos dictatoriales, ni esa tontera ramplona que hemos visto en ocasiones en algunos consulados extranjeros…) es una tarea estratégica y profesional que no puede funcionar al margen ni desconectada con la función diplomática.  Seguridad, inteligencia y diplomacia apuntan hacia un fin superior e involucran tareas esenciales del Estado.  Aquí está involucrada siempre y en primera instancia la paz y la seguridad de la nación.

En un mundo incierto e impredecible como el de hoy, las hipótesis de cooperación y de colaboración así como las medidas de confianza mutua y los esfuerzos de integración, que forman parte imprescindible de la agenda diplomática de los Estados en un contexto de globalización y de crecientes intercambios, no excluyen la existencia de hipótesis de conflicto, más allá de la postura diplomática de los sucesivos gobiernos.

Evidentemente, este incidente de fuerte contenido comunicacional, hace que Perú intenta poner a Chile en una posición internacional de país agresivo y armamentista.  La diplomacia chilena tiene entonces, la tarea de mantener la calma, de no jugar el juego mediático de la retórica incendiaria y provocadora y de circunscribir la denuncia peruana a ese pais.

Manuel Luis Rodríguez U.

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La modernización del Estado en Chile: proyectos, paradigmas y tendencias futuras

Este ensayo tiene por objeto intelectual proponer un análisis crítico del actual proceso de reforma y modernización del Estado en Chile, desde una perspectiva multidisciplinaria de la Ciencia Política, de la Ciencia de las Políticas y de la disciplina Prospectiva.

Se describen los lineamientos estratégicos del proyecto, los objetivos y algunos aspectos de su implementación a la luz de sus resultados, para concluir con un análisis prospectivo de las principales tendencias futuras de cambio en la esfera de la gestión pública.

 Como consecuencia de un conjunto de transformaciones socio-culturales, económicas y políticas en el mundo,  asistimos -en los inicios del siglo xxi y de su segundo decenio- a un cambio fundamental de paradigma en materia de gestión pública y de administración del Estado: globalización de los flujos e intercambios, masificación de las TICS y de la información, extensión de una cultura moderna y post-moderna, surgimiento de nuevas formas de ciudadanía, relativización de las soberanías nacionales y de las fronteras estatales, deterioro de la legitimidad del Estado y los sistemas políticos, mayor conciencia crítica de los ciudadanos respecto de sus derechos y posibilidades.

 Los cambios socio-culturales que ha experimentado la sociedad contemporánea, apuntan a un cuestionamiento de la eficacia del Estado y de la función pública frente a una ciudadanía cada vez más diversa, más crítica y más exigente. 

 El conjunto de la relación Estado-ciudadanía está cambiando.  Cambia la sociedad, cambia la cultura, cambia el Estado y necesariamente debe cambiar la función pública.

 Por lo tanto, los grandes supuestos y premisas de la modernización del Estado emprendida en Chile desde principios de la década de los años 90 y que resulta una reinterpretación y adaptación del modelo británico de modernización de la gestión estatal, proveniente del paradigma y la experiencia tatcheriana en la década de los 80, merece hoy ser reconsiderada y reevaluada. 

 Aquí adoptamos dos enfoques metodológicos complementarios e interdependientes: el punto de vista teórico y conceptual proveniente de la Ciencia Política -que aporta una lectura interpretativa de las instituciones y de los procesos políticos y de gestión desde la perspectiva de su impacto e interrelación con el resto de la sociedad- y el punto de vista de la disciplina Prospectiva que contribuye situando los fenómenos y procesos dentro de un lógica de la larga línea del tiempo y propone examinar las tendencias actuales en función de escenarios y proyecciones de futuro.

Punta Arenas, Magallanes, noviembre de 2009.

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Ciudadanía y participación en la comuna: problemas y perspectivas

PROLOGO

El Estado de Chile es tributario de una estructura institucional, plasmada en la Constitución de 1980, y articulada conforme a un modelo centralizado y personalizado de ejercicio del poder y de distribución de facultades y atribuciones.  Las municipalidades, son parte de este ordenamiento institucional y si ha permanecido así, a lo largo de casi treinta años (incluido el período dictatorial ya superado), puede deducirse que las fuerzas políticas del sistema han preferido efectuarle modificaciones parciales y no construir un modelo de gobierno comunal distinto.

Este ensayo examina desde una perspectiva de la Ciencia Política los principales problemas y desafíos pendientes de la estructura municipal chilena.

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El cambio del régimen político en Chile: una tarea pendiente de la transición democrática

PREFACIO

¿Es posible el cambio de régimen político en Chile hoy? 

¿Es posible siquiera pensar el cambio del ordenamiento institucional chileno en las condiciones de un modelo de régimen político presidencial que ha funcionado históricamente desde casi dos siglos desde las Constituciones de 1818 y 1833?

¿Porqué el tópico del cambio del régimen político en el Chile republicano vuelve periódicamente al debate académico, político y legislativo?   En estos momentos una comisión de estudios en la Cámara de Diputados examina nuevamente esta materia de tanta trascendencia en el orden político chileno.

El problema del régimen político ha sido examinado cada cierto tiempo, las más de las veces cuando las crisis políticas e institucionales han agobiado a la clase política y han embotado inexorablemente la necesaria tranquilidad para estudiarlo y decidirlo racionalmente.  Posiblemente, el debate sobre el régimen político en Chile, puede ser considerado como el antecedente lógico del análisis de una nueva Constitución Política para esta nación.

Este ensayo tiene por objeto examinar una concepción del cambio de régimen político en Chile, a la luz de un conjunto de consideraciones y de categorías de análisis de orden histórico y politológico. Read the rest of this entry »

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Sistema electoral y sistema de partidos políticos – Materiales de estudio

El presente ensayo contribuye a un estudio teórico acerca de la relación entre el sistema electoral y el sistema de partidos políticos en las democracias modernas.

Se trata de un ensayo elaborado inicialmente como apunte de clases para la carrera de Licenciatura en Ciencias Políticas.

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El tiempo político es diferente a los tiempos normales…

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La vocación de la Ciencia Política en la perspectiva del siglo XXI

El desarrollo de la Ciencia Política, como de todas las ciencias sociales experimenta cambios profundos en sus conceptos y categorías de análisis para entender la realidad, en esta etapa inicial del siglo XXI. Cambia aceleradamente la realidad y cambian los procesos políticos, cambian la sociedad y los patrones culturales de referencia, y la Ciencia Política debe dar cuenta de esas mutaciones, del impacto de los cambios sociales y culturales sobre los sistemas e instituciones políticas. Probablemente debieramos avanzar hacia una Ciencia Política del cambio social. No solo se trata de dar cuenta de la coyuntura política, como momento y espacio de síntesis de los conflictos y del juego dinámico de actores, intereses y estrategias, sino también de comprender la evolución de las instituciones, los movimientos sociales en su relación con los actores políticos, el despliegue de las agendas, las ideas, las propuestas y los proyectos políticos en un espacio público y de comunicación política cada vez más complejo y mediatizado.

RSS COYUNTURAPOLíTICA

  • El pensamiento político del Presidente electo – Editorial de El Siglo
    En artículo de opinión publicado en la sección Reportajes de El Mercurio el domingo 31 de enero, el presidente electo, Sebastián Piñera, despliega lo que podría tenerse por su “pensamiento político”. Dadas las importantes funciones que está pronto a desempeñar, es natural y, más que eso, conveniente, detenerse a la consideración [...]
  • Ese cuoteo político que no quieren llamar cuoteo político
    Cuando el nuevo Presidente electo anuncie los nombres de los futuros Ministros (no los puede designar, solo nombrarlos…), quedará develado otro secreto bien guardado del gobierno de la derecha: veremos el mejor cuoteo político entre Renovación Nacional y la UDI, en realidad una repartija matemática de cargos con pretensiones de “equilibrio” […]
  • Modelo de desarrollo neoliberal y coalición política: una ecuación cambiante
    http://paradygmassiglo21.wordpress.com/2010/02/05/modelo-de-desarrollo-neoliberal-y-coalicion-politica-una-ecuacion-cambiante/
  • Los comunistas y la nueva forma de hacer ética la política parlamentaria – Ivan Gutierrez en Crónica Digital
    Los tres diputados electos por el Partido Comunista en las últimas elecciones parlamentarias, tendrán un sueldo como profesionales, informaron fuentes partidarias. Así confirmó a Crónica Digital el ex diputado y ex ministro del gobierno de Salvador Allende, José Cademartori,  quien  reveló que Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez, entregaran […]
  • Mr Jones – Escribe Moises Oyarzo Osses
    Mr. Jones “Mientras tanto, Mr. Jones sigue sonando desde un ayer que se resiste a desaparecer entre tantas tareas sin terminar, cuando todo brillaba con otros destellos, cuando nuestra mirada era más prístina por que nuevos eran nuestros ojos.” Por aquel entonces sonaba Mr. Jones. Por allí regalé un par de poemas [...]
  • Ahora ¡por fin! las Corporaciones Municipales deberán ser transparentes
    Un nuevo instructivo dio a conocer ayer el Consejo para la Transparencia, el que permitirá desarrollar una metodología para fiscalizar su cumplimiento una vez que entren en vigencia el próximo 1 de junio. En ese sentido, las directrices de transparencia activa que se fijaron son de carácter general y otras específicas. Con [...]

RSS LE MONDE DIPLOMATIQUE

  • Questions sur les hackers
    Invité de l'émission « Passage en revue », sur le site de l'hebdomadaire Télérama, notre collaborateur Jean-Marc Manach évoque son article sur les hackers, « Les “bidouilleurs” de la société de l'information », publié dans le n° 109 de Manière de voir, « Internet, révolution culturelle », actuellement en (...) / Information, Informatique, Inte […]
  • « Internet, révolution culturelle »
    Le titre de ce numéro de Manière de voir a la forme d'un slogan, l'accent d'une prophétie. Mona Chollet, dans sa présentation, cible le sujet (1) : Internet est en train de provoquer un « changement de société », permettant un irrésistible « contournement des médiateurs », secouant les monopoles en place (...) / Culture, Internet, Médias, Soci […]
  • Les think tanks turcs, agents du changement
    Au cours des huit années écoulées depuis que le Parti de la justice et du développement (AKP) est arrivé au pouvoir, le nombre de think tanks en Turquie a explosé. Diversifiés, plus indépendants, ils sont devenus un élément de plus du « soft power » dans ce pays. / Turquie, Géopolitique, Idées - (...) / Turquie, Géopolitique, Idées - 2010/02 […]
  • Bataille humanitaire à Haïti
    La communauté internationale a immédiatement réagi à la catastrophe du 12 janvier en faisant part de sa vive « émotion » et en décidant de débloquer des moyens matériels et humains exceptionnels. Les pays du Nord, Etats-Unis en tête, ont multiplié les déclarations d'« amitié » envers le pays sinistré, le (...) / Haïti, Action humanitaire, Armée - 2010/0 […]
  • Fantômes russes dans l'isoloir ukrainien
    Pays parmi les plus touchés par la crise financière, l'Ukraine a sollicité à la mi-décembre une avance de 2 milliards d'euros auprès du FMI. Elle craint sans cela de ne pouvoir verser les retraites et les salaires de la fonction publique, ni régler ses factures énergétiques à la Russie. Les relations (...) / Europe de l'Est, Russie, Ukraine, É […]
  • L'homme qui ne s'est jamais trompé
    Contre les incorrigibles pessimistes d'alors, Bernard-Henry Levy célébrait fin 2001 la victoire éclair de l'armée américaine en Afghanistan. Huit ans après ce verdict sans appel, les Etats-Unis s'enferrent dans le deuxième plus long conflit armé de leur histoire, et M. Barack Obama annonce le (...) / Idéologie, Intellectuels, Médias, Politique […]

Política y Ciencia Política

Difusa parece ser la frontera entre la ciencia y su objeto de estudio, en este caso entre la Política y la Ciencia Política. Mientras la Política ocupa el ámbito social, comunicacional y virtual de las relaciones de poder que se establecen en el espacio público entre actores políticos, en función de determinados intereses, la Ciencia Política se ocupa de describir, analizar, contextualizar y comprender críticamente esas relaciones de poder y situarlas en el marco de los procesos políticos e instituciones que tienen lugar en la sociedad, en un determinado momento de la historia.

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